sábado, 3 de agosto de 2013



Lo primero es decir que mientras escribo esto, mi hermosa hija está pegada a mi pecho bebiendo de lo que le pertenece, mi vida y mi entereza, en su boquita transformada en leche.
No quiero enredarme en teorías, porque me parece que el ser humano en su soberbia olvida que no hay sabiduría mas grande que la de la naturaleza, creyendo eso, sólo puedo decir que si nuestros hijos necesitaran leche de vaca, serían ellas quienes parieran, si necesitaran formulas, seríamos nosotras, las madres, fábricas de ella, Lo que brota de nuestros pechos simplemente, ES, lo que se nos regaló para alimentar a nuestros hijos y a mi parecer no hay médico que pueda hacer o decir algo para demostrar que no es lo mejor para ellos. 
Hacer este trabajo es para mi consolidar mis pasiones, fundirlas y estamparlas en lo que me nace de manera natural.
En las jornadas en que estas hermosas mujeres fueron retratadas junto a sus hijos, me llené de sabiduría, todas dejaron en mi una enseñanza, cada una diferente, aunque todas en común llevan por delante criar desde el amor.
Debo confesar que el arte de amantar quiso ser terapia en mi naturaleza melancólica, puedo decir que mas que una terapia, será un lugar donde poder llegar cada vez que una mujer me pregunte sobre lactancia, porque creo que estas imágenes hablan por si solas, espero, con mucha humildad, hacer de este material un aporte a cada mujer que visite este lugar.
Desde la felina mujer que hay dentro mio, despierta y orgullosa de dar teta, les regalo "TETARTE" el arte de amamantar.

viernes, 2 de agosto de 2013











Nos reprochan que criaremos hijos muy dependientes y soberbios," Mamones" si hacemos una lactancia materna prolongada... Cuando hice estas fotografías conocí a Antuel, un niño encantador, dulce, muy energético, muy claro en lo que quiere, independiente y hermoso.
Además, se cree que la lactancia es incompatible con el embarazo, sólo puedo decir que si esto fuera así, sería nuestro propio cuerpo el que dejara de producir leche.






Celine Auth, 25 años, Madre de Antuel, 3 años y 6 meses y Küyen (en la guatita, 37 semanas de gestación) . 

"La crianza es mi bandera de lucha.

La lactancia es y ha sido parte fundamental en la relación con mi hijo. Al principio fue su único alimento, en algún momento curaba mágicamente todos los males de mi hijo y hoy es, ante todo, contención: es un relajo máximo para ambos, una forma de amarnos y reconectarnos. Hoy, luego de 42 meses junto a mi hijo, dándole vida aún desde mi cuerpo, sintiendo el flujo de energías corporales a través de la leche que de mis pechos brota para nutrir el cuerpo, el alma y el ser hecho de mi ser, cuerpo de mi cuerpo; se que la lactancia es una forma más de amarnos".

















Francisca Ignacia Moreno, 23 años,estudia Pedagogía en Educación Física, Madre de Josefa 
1 año 5 meses.






"Desde que nación mi hija instintivamente como iba a ir a la U me compré un saca leche y pude dejarle sus mamaderas, nunca pensé en darle fórmula o algún otro alimento, no le di más que leche materna hasta los 6 meses y luego complementándola con sus comidas, en muchas ocasiones cuando mi hija fue mayor me cuestionaron la lactancia pero yo siempre me informé y supe que es lo mejor para mi hija, un día hasta el doctor me dijo que era esclavizada y que solamente lo usaba como chupetito. Creo que le daré hasta aproximadamente los 3 años aunque obviamente prefiero un destete natural, si ella no estaría preparada no la obligaré. Cuando le doy pechito es una situación hermosa, ver esos ojitos y que uno los alimenta es una sensación genial.Mi hija es muy sana, no se enferma con regularidad, la amo con todo mi corazón"




jueves, 1 de agosto de 2013










María Teresa Cembrano,31 años, Mamá de Santiago.      





                                                 
"Tengo otro hijo de 3 años 9 meses, pero el no toma teta hace tiempo, lo desteté a los 11  meses porque me sentí sobrepasada por el trabajo y la lactancia, sumando el clásico consejo de que "mi leche ya no le alimenta". Con Santiago fue diferente desde el embarazo, me sentí empoderada desde un inicio.
Cuando corro desde el trabajo hacia la plaza donde me esperan a veces mis hijos con mi esposo, y saco la teta para amamantar siento que volvemos a conectarnos, y dejo de ser la psicóloga, sólo somos los 2 en un mundo que funciona a lo lejos.
Santi nació de 36 semanas, siempre ha sido pequeño para su edad, lo que hizo que finalmente asumiera el control yo y dejara de escuchar a los pediatras que me aconsejaban darle relleno. Es un bebé sano, alegre, que ama su tetita"













La sociedad nos enseña que desde los 6 meses de lactancia, la leche no le aporta en nada al bebé, según esto un niño no podría sobrevivir siendo alimentado casi en su totalidad con leche materna.






Su Begaray, de 29 años, mamá de Amaya García Berroeta de 11 meses.

Amaya es alimentada con Lactancia materna en un 80% aprox., sus padres practican B.L.W (Un método donde se respeta la decisión del niño para alimentarse y no se le da papilla, si no que comida entera) la pequeña, hermosa y radiante de felicidad pesa 14 kilos.
















La mayor ayuda a la producción de leche materna es la succión. cuando un médico indica relleno está coartando esta producción.







Carolina Andrea Ávila Albornoz, 31 años, Madre de Emilia Carolina Ahumada Ávila 10 meses



"Me encanta la conexión al minuto de amamantar... Eso es amor convertido en alimento...Antes de nacer Emilia, tenía muchos temores para poder amamantar y una vez que empezó a succionar fue maravilloso. Ver que día a día crecía gracias a la lechita que le proporcionaba, me enamoraba cada día más de este momento... Nuestro momento"













Me lleno de orgullo de conocer la fuerza con que cada mujer es madre, puedo decir que nace la guerrera junto al hijo.